Autor Tema: Crónica de la Camí dels Íbers con unas Merrell Trail Glove 4 con la EVA despistá  (Leído 339 veces)

0 Usuarios y 1 Visitante están viendo este tema.

Desconectado chemalogo

  • Barcelona
  • *
  • Mensajes: 85
  • Popularidad: 3
  • http://corredortalludito.blogspot.com.es/
    • Yo en Google+
  • Twitter: @chemalogo
  • Ubicación: Barcelona
  • Zapatillas: Vivobarefoot Primus Trail FG
Lo bueno que tiene escribir una crónica con tanto retraso es que en medio pasan varias cosas, como por ejemplo, otras carreras, y te sirven para entender o dar contexto a lo que ha pasado en la carrera sobre la que escribes.

Tengo que confesar que para esta temporada 2019 (mis temporadas son por año natural, nunca me he fijado en cómo son a nivel de competiciones) tengo, o mejor dicho, tenía tres objetivos:
  • hacer una carrera al mes, o al menos, doce en el año. De momento vamos por el buen camino.
  • correr; no caminar, o bicicleta o pino-puente, sino correr 1.200 Kms en el 2.019. De momento vamos por el buen camino.
  • como ya adelanté en crónicas anteriores, correr, es decir, tirar todo lo que pueda, sea mucho o poco, pero tirar hasta llegar vacío a meta. Esto tiene una parte subjetiva: tirar "todo lo que pueda" y un indicador objetivo: quedar por encima del 50% de los corredores, en absoluta, en hombres, y en mi categoría. Epic fail.

No considero que fuera mal entrenado, pero me flaqueó la voluntad en el tercer objetivo. Me explico más adelante.

Quedamos el inseparable Quim y yo con tiempo suficiente. Tan suficiente que al llegar a La Roca, no vimos ningún preparativo ni runners por la zona y llegamos a dudar si nos habíamos equivocado de día. Pero una vez en la zona de salida ya vimos el arco y las jaimas donde repartían los números.

Como íbamos con tiempo y soy un tipo con clase, llevé a Quim a tomar un café a un bar selecto, que vi abierto mientras buscábamos la zona de salida: el "Isma". Teletienda a todo volumen anunciando el Instant heater (¿cómo he podido vivir todo este tiempo sin él? Si hasta te hace mejor persona!), baño muy sucio (a primera hora de la mañana), y por si quedan dudas, el cubo de la fregona lleno de agua ... nausebunda. En fin, un colmo de detalles. Pa un café matutino, ya llega, siempre que no lo quieras tomar en el baño.

Al rato de disfrutar del hilo musical entraron un@s runners con aspecto muy pro, la verdad. Esto también era un preludio.

En estos ratos de reflexión empiezo a pensar que quizá debería tomarme la carrera con calma, ya que son 30 Km y en verdad era casi un entrenamiento para el maratón del Cap de Creus de un mes después. Quizá si Quim prefería ir relajado podríamos ir juntos.

Pero cuando se acercaba el momento de la verdad, la adrenalina pedía otra cosa: TIRA, C4BR0N, TIRA COMO SI NO HUBIERA MAÑANA!

La gente, muy pro en general, en cuando a aspecto se refiere. Vi varias personas con calzado minimalista e incluso un payo con huaraches!

Al final decido tirar de forma responsable, es decir, tratar de no pasar de forma sostenida de la zona 5.0 de pulsaciones. El control por pulsaciones pareció irme bien en la anterior carrera. Esto tenía mucho sentido pues era una carrera más larga y técnica que la anterior, parte de un entrenamiento para un hito mayor y terreno desconocido.

Empezamos por asfalto y con una subida que, si no has calentado antes de la carrera, hace recomendable el caminar, a riesgo de romperse un gemelo a las primeras de cambio. La batucada invita a otra cosa, pero caminamos.

La verdad es que el recorrido es impresionante! Al principio invita a correr y me siento bien en esa zona 4.5~5.0 de pulsaciones. Vamos adelantando gente pues, aunque ya no nos ponemos al final del todo en la salida, solemos colocarnos en posiciones discretas que nos permitan adelantar para animarnos, aunque siempre hay tobillos flojos en las salidas que te pasan como una exhalación y te vas encontrando luego por el camino.

Como soy muy ordenadito, había hecho mi protocolo anticalambres y como tengo poca memoria, no recuerdo en qué momento nos separamos Quim y yo, pero no nos separamos demasiado, al menos al principio.

El caso es que me sentía cómodo, pasaban los Kms, iba adelantando a gente y en el Km 12, me noto cargados cuadriceps y gemelo derechos y me entran los sudores fríos: a ver si el protocolo anticalambres no va a funcionar, a ver si me he animado demasiado... pero sigo a ritmo alegre, sin extenuarme.

Espero que en este punto alguien pueda ayudarme, pero no recuerdo si por el Km 11 o por el 23 hay una subida a cuatro patas y cuerda incluída. De hecho, hay varias subidas tremendas. En estos casos, el pulsómetro de muñeca va claramente mal: mientras pone que "voy de paseo", la lengua me llega a los pies. En cualquier caso, mola mucho!!!

Curioso que en el primer avituallamiento con geles veo un gel vegano de Nutrisport. Vaya por delante que soy omnívoro convencido y no pensaba que los geles tuvieran productos de procedencia animal, con lo cuál, que exista un gel vegano me da un poco igual, pero hasta en un avituallamiento en medio de la montaña se aprende algo!

Los avituallamientos están muy bien, la verdad. Es el Km 16 y me siento pletórico!

Y llegamos al km 23, y me fijo en qué Km es porque empieza a sobrarme carrera. No por aburrimiento, pero tenía los pies doloridos, en especial los pulgares (la EVA de las Merrell Trail Glove 4, en la zona delantera, en especial, en los pulgares está ya tan comprimida que la suela parece un ladrillo).

Hago las bajadas lentas, agobiado y dolorido (soportable, que nadie crea que bajaba entre lágrimas, pero era una sensación poco conocida y muy desagradable). A partir de ese momento y hasta el final creo que el saldo entre la gente que adelanto y la que me adelanta es aproximadamente cero, aunque es difícil de calcular ya que me empiezo a mezclar con gente de las otras distancias.

Tengo hambre y sed y en el penúltimo avituallamiento me atiborro como un cebón, sólo me faltó sacar servilleta, cuchillo y tenedor. Total, que me pongo a correr y me noto como si me hubiera metido entre pecho y espalda medio cochinillo acompañado de un buen Ribera Duro (por si no había quedado claro lo de omnívoro convencido). Y los Kms se hacen laaaaargos!

La sonrisa se me cayó en el Km 23. Los abalorios no.

Y llego menos sonriente que de costumbre ... muchas lecciones aprendidas y las que quedan! Eso sí, sin calambres.

A los pocos minutos llega Quim, que en cada carrera está más fuerte!!

Finalmente quedo entre el perfil 60% y 70%. El orgullo, en la UCI.

Y, a pesar de todo, el recorrido es espectacular, y la organización muy buena! Carrera altamente recomendable.

Fotos y lecciones aprendidas en: Camí dels íbers 30 Km: preludio
"Tanto si usted cree que puede como si cree que no, está usted en lo cierto" Henry Ford